Bakaiku comienza cinco días de fiestas

El zortziko y el auzate marcan el arranque festivo en una mañana que miró a las tradiciones y se buscaba sombra

Las fiestas de Bakaiku arrancaron el martes buscando la sombra, cinco días para hacer un alto en el camino, de salir a la plaza, compartir bailes, mesa y conversaciones, de reencontrarse con familiares y amigos, y reforzar unos lazos que hacen comunidad, cada persona a su ritmo. El alguacil, Patxi Zubiria, fue el encargado de prender la mecha; una tarea más dentro de su trabajo. En los pueblos pequeños, a veces, el lanzamiento del cohete se convierte en un acto de trámite y lo suelen llevar a cabo empleados municipales, como ocurrió en esta ocasión, después de que la persona en la que había pensado el Ayuntamiento declinara el ofrecimiento. 

El alguacil, Patxi Zubiria, lanzó el cohete que anunció las celebraciones. N.M.

Lanzado el cohete fue el primer auzate, queso y jamón acompañado de vino servido en tazas, a la sombra del Ayuntamiento, muy codiciada ayer para refugiarse del calor. Solo los txikis parecían desafiar al sol, corriendo de un lado a otro para escapar de los cabezudos o persiguiendo los juguetes que lanzaban las bombas japonesas. Estos almuerzos y meriendas son actos fijos del programa, momentos de encuentros de diferentes generaciones. Ayer estuvo amenizado por Txorongo txaranga.

 También bajo un sol de justicia bailó la quinta de 2026 el zortziko de Bakaiku. Eran cuatro jóvenes: Eider Orrio, Elene Andueza, Luna López e Iraitz Ariz.Les acompañaron los quintos jóvenes, que celebrarán Santa Águeda el próximo año. Esta danza se recuperó en 2008, después de que se dejara de bailar en la segunda mitad del pasado siglo y dos intentos fallidos. El primero fue en 1982, cuando un grupo de jóvenes lo volvieron a bailar el día del patrón, aunque la iniciativa solo perduró tres años. Hubo un segundo intento a finales de los 90 pero lo mismo, al poco tiempo se abandonó. A la tercera fue la vencida.

Las celebraciones no pararán hasta el domingo

La fiesta en Bakaiku no parará hasta el domingo, con cerca de medio centenar de propuestas para todos los públicos en el programa. “Es el de siempre porque funciona”, señaló Saioa Zelaia, concejala de Cultura. Al respecto, destacó la participación vecinos y vecinas en la organización de las actividades, a quienes mostraba su agradecimiento “por hacer posible unas fiestas más participativas, paritarias, euskaldunes y populares”. Asimismo, ponía el foco en que en Bakaiku no tolerarán ningún tipo de agresión sexista, machista, racista, homófoba o fascistas. El presupuesto es el mismo que el año pasado, 35.000 euros.